24 noviembre 2010 ~ 1 Comment

Dolores articulares; edad y menopausia factores de riesgo

La menopausia puede causar de dolores articulares.

Los dolores articulares son muy frecuentes en la menopausia. El siguiente artículo es de autoría de la Dra. Elena Ruiz Domingo* para la revista Médicos y Medicina y ha sido publicado por www.ellayelabanico.com  En él encontrarás qué ocasiona los dolores articulares y qué medidas preventivas puedes adoptar.

Dolores articulares ¿un plus de la menopausia?

Por la Dra. Elena Ruiz Domingo*

Uy,uy, uy… como me duelen los huesos!, es una expresión que frecuente oímos a las mujeres. Aceptan el dolor de manera irremediable como si de algo natural se tratara por causa de su edad, conviviendo con él a lo largo de su vida, aunque confiesan que les preocupa bastante y que les afecta, en gran medida, su calidad de vida.

Un estudio reciente, presentado en el 10º Congreso de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), refiere que hasta un 80 % de las mujeres menopáusicas sufren dolores articulares y un 50 % los consideraba insoportables. La mayor parte de las veces estos dolores están causados por la artrosis, una enfermedad reumática muy común, que afecta al 50 % de las personas mayores de 65 años y a más del 80% de la población mayor de 80 años. Aunque no sólo es propia de las mujeres, puesto que también la padecen los hombres, sin embargo afecta mucho más a ellas y les aparece a edades más tempranas. 

En la artrosis, el dolor articular es consecuencia de un deterioro del tejido que forma la articulación. Los extremos que conforman los huesos para articularse están recubiertos por tejido cartilaginoso de color nacarado brillante, que pierde su brillo característico con esta dolencia, se vuelve mate y, con el tiempo, aparece un adelgazamiento, con muescas y surcos. Este deterioro es consecuencia de la pérdida de su contenido de agua y las fibras de tejido se rompen. La función del tejido cartilaginoso es actuar como una almohadilla en la articulación, de modo que facilite el movimiento con libertad y con amplitud. Las  modificaciones en la estructura del cartílago no se detienen sino que van progresando a lo largo del tiempo. Según va avanzando la enfermedad, hay zonas donde presenta fisuras y llega, incluso, a desaparecer el cartílago, presentando desconchados que acaban dificultando el movimiento de la articulación. La ausencia de parte del cartílago condiciona que los huesos próximos se junten sin protección y, con el movimiento contínuo por el roce, reaccionan y responden a la agresión formando excrecencias en los márgenes de la articulación, a las que se les conoce como osteofitos. Con el paso del tiempo el proceso continúa, el mayor deterioro del cartílago altera el contorno de los huesos y se afecta a la membrana que recubre el espacio articular, lo que determina inflamación, mayor dolor e incapacidad funcional.

Causas de la artrosis

La artrosis es la más común de las enfermedades reumáticas, es una enfermedad crónica, de lenta evolución y degenerativa y que no es propia de nuestro tiempo, sino que viene de antiguo. En la actualidad, no se sabe a ciencia cierta cuál es su causa y la diversidad de circunstancias que pueden condicionarla hacen pensar que sea el resultado de numerosos factores: genéticos, medioambientales y determinados por el estilo de vida. Aunque la artrosis está relacionada estrechamente con la edad, no se puede decir que sea una consecuencia del envejecimiento, ya que, de ser así, todo el mundo sería artrósico. Y afortunadamete eso no es exato.

Riesgo en alza

El doctor Francisco Blanco, reumatólogo del Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña, ha descubierto que una alteración genética producida en la mitocondria, encargada de proporcionar energía a las células del cuerpo humano, es una de las causantes de la artrosis, junto con otros factores de riesgo. También contribuyen a padecer artrosis las ocupaciones laborales en las que se realizan ejercicios repetitivos: modistas, carniceras, peluqueras, bailarinas, mecanógrafas, informáticas (por el uso y abuso de las teclas del ordenador). Los deportistas profesionales de élite, como futbolistas, tenistas, corredores de fondo… sufren artrosis, normalmente a edades tempranas, debido al uso repetitivo y constante de la articulación, lo que favorece que el cartílago se fisure.

Sobrepeso

Otro factor importante en la artrosis es el sobrepeso, pues condiciona que aumente el estrés biomecánico sobre la articulación, especialmente en articulaciones como la rodilla, las caderas y las vértebras lumbares.

Asimismo, facilita padecer artrosis de rodilla el haber sufrido una extirpación del menisco o una rotura de los ligamentos cruzados, lesión muy frecuente en la práctica del esquí.

Edad y menopausia

Aunque no todas las causas conocidas de la artrosis son igual de importantes, la principal es la edad, a medida que se incrementan los años y se entra en la cuarta década de la vida se tiene más riesgo de padecerla. Y en las mujeres aparece con frecuencia artrosis a partir de la menopausia, por la disminución de los estrógenos.

Las soluciones

¿Qué podemos hacer? Las acciones en la artrosis deben ir dirigidas a prevenir, retrasar o reparar las lesiones degenerativas del cartílago articular, antes de que estén tan avanzadas que requieran un tratamiento quirúrgico. Como prevención, hay que evitar actividades repetitivas y, cuando las realicemos, tomar pequeños periodos de descanso.

Los ejercicios de estiramiento y movimientos amplios, como el yoga y Pilates, favorecen una mayor flexibilidad en las articulaciones.

Realizar ejercicios isométricos aumentan la fuerza y una forma de mejorar la resistencia son actividades como caminar, nadar, ir en bicicleta, jugar al golf o petanca.

Para retrasar la evolución conviene descargar, en lo posible, la articulación afectada: si padecemos una artrosis de mano, levantar los objetos ayudando con las dos palmas, utilizar utensilios livianos; cuando se trata de las articulaciones de cadera y rodilla, utilizar sillas altas, usar el ascensor, no arrodillarse, evitar estar de pie tiempos prolongados, dormir en cama dura, utilizar zapatos de tacones bajos. Es muy recomendable realizar ejercicios que potencien los músculos de los cuádriceps de la articulación de la rodilla. Adelgazar también es una buena manera de liberar la presión de las articulaciones de las rodillas, la cadera y la columna vertebral.

En los casos de dolor en rodillas o caderas nos ayudará utilizar bastón y evitar coger peso.

Además, los antiinflamatorios suprimen el dolor y los fármacos llamados condroprotectores pueden mejoran los síntomas de la artrosis, aliviar el dolor e, incluso, pueden llegar a mejorar la movilidad. En conjunto, todas las medidas pretenden mejorar la funcionabilidad articular y aumentar la calidad de vida de los pacientes con artrosis.

*ELENA RUIZ DOMINGO es ginecóloga del CAP Antoni Creus,de Terrassa (Barcelona) y ha sido ponente en el I Salón de la menopausia“ella y el abanico”

Fuente: ella y el abanico

  • carmen edith

    gracias por esta unformacion en verdad nunca imagine que la menopausia la cual enpeze a sentir trajera consigo este dolor tan fuerte de las articulaciones de mis hombros ,codos y munecas ,favor indicarme que dieta alimenticia debo seguir y cual medicamento es mas eficiente para calmalmar mi dolor y deseo saber en especial si tomar leche de soya me ayuda bastante en los sintomas de la menopausi,gracias por su atencio

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