05 febrero 2010 ~ 0 Comments

Nutrición y menopausia

NUTRICION EN LA EDAD ADULTA: INTRODUCCIÓN

Por la Lic. Nut. Martha Delgado Cruz

La nutrición en la edad adulta destaca la importancia de la dieta para mantener un óptimo estado de salud  y evitar las enfermedades. El  papel  de la nutrición se ha expandido en grado importante, y en la  actualidad se considera como una herramienta que se emplea no solo para evitar las enfermedades por deficiencias sino como una defensa contra los trastornos crónicos. Hay evidencia científica que declara que gran parte de la mortalidad por enfermedades crónicas puede variar si se modifican los factores relacionados con el estilo de vida, como lo es la nutrición. En el informe del American Institute for Cancer Research “Food Nutrition and the Prevention of Cancer: A Global Perspective” (“Nutrición Alimentaria y la Prevención del Cáncer: una Perspectiva Global”) se analizaron más de 4,500 trabajos de investigación y se estimó que las tasas de cáncer descenderían hasta en 20% si las personas comieran cinco o más porciones de frutas y/o verduras por día. Esta relación entre la dieta y las enfermedades reviste importancia en la adultez, aún cuando los síntomas de los padecimientos no aparezcan hasta la sexta o séptima década de la vida.

NUTRICION DE LA MUJER ADULTA

En comparación con el hombre,  la nutrición de la mujer adulta tiene ciertas peculiaridades ya que la principal diferencia es la etapa reproductiva la cual  atrae  toda la atención, sin embargo no hay que olvidar que la edad adulta de la mujer comprende varios procesos fisiológicos como son el no embarazo, embarazo, lactancia, climaterio,  menopausia y posmenopausia.

Se debe entender por climaterio la época fisiológica de la vida de la mujer que se caracteriza por la disminución en la función ovárica, seguida de una serie de ajustes hormonales que se manifiestan por alteraciones menstruales, esterilidad y suspensión de la menstruación.

El término menopausia se refiere a la  fecha en que la mujer menstrua por última vez. Para aceptar que esto ha ocurrido deben pasar por lo menos 12 meses desde la fecha del último sangrado. La edad en que ocurre la menopausia oscila entre los 45 y 50 años de edad.

CAMBIOS FISIOLOGICOS

A partir de los 30 años  el metabolismo basal (cantidad mínima de energía necesaria para mantener la vida) disminuye a una tasa del 0.4% por año de edad.  Por ello es necesario incrementar la actividad física o reducir el consumo de alimentos para mantener un balance energético. Por desgracia, en muchos de los casos, a medida que aumenta la edad se disminuye la actividad física y se sigue consumiendo la misma cantidad de alimentos, lo que necesariamente lleva a un balance positivo de energía, y en consecuencia, a la obesidad.

Aunado a lo anterior, se ha demostrado que después de los 40 años existe  una disminución de tolerancia a la glucosa, independientemente de la relación peso/estatura. Con frecuencia  se presenta con la  hiperinsulinemia (producción excesiva de insulina por el páncreas) y no se ha documentado que la insulinemia aminore con la edad. El mecanismo de la alteración de los hidratos de carbono aún no está claro, pero la elevación de la glucosa sanguínea y la insulinemia parecen sugerir la resistencia a la insulina, lo que frecuentemente conlleva a la diabetes e  hipertensión entre otros.

En este periodo de la menopausia, declina la producción de estrógenos (disminuye hasta un 60%) lo cual indica el final de la etapa reproductiva. Sin embargo, las mujeres no están desprovistas de estrógenos, aún después que los ovarios cesan su producción, ya que las glándulas suprarrenales siguen produciendo formas más débiles de estos compuestos. Con la menor producción de estrógenos las mujeres experimentan fenómenos vasomotores (accesos de calor o bochornos) y alteraciones psíquicas (depresión), aunque estos dependen en gran medida de la estabilidad emocional de cada mujer.

La salud ósea también se ve afectada como resultado de la declinación de estrógenos en la circulación, ya que esto afecta el recambio óseo natural.  Así, disminuye la masa ósea y puede presentarse la osteoporosis. Los niveles reducidos de estrógenos en la circulación sanguínea, también afectan a los lípidos  sanguíneos, lo que ocasiona un aumento en el colesterol total y en los niveles de colesterol de baja densidad (llamado “malo”) así como una disminución del colesterol de alta densidad (llamado “protector”).  Algunos estudios han demostrado que la tolerancia a la glucosa mejora o de menos se estabiliza, cuando existe un aumento en la actividad muscular a través del ejercicio físico, lo que  a su vez  disminuye la resistencia a la insulina.

Dado lo anterior,  es necesario mencionar que un plan de alimentación basado en fundamentos nutricionales saludables, que se inicie en la adultez joven, aún en etapas tardías, en combinación con un programa de ejercicio regular, ayudará a las mujeres adultas de edad mediana a lograr y mantener pesos corporales saludables y a enfrentar la etapa del climaterio  la menopausia y la posmenopausia.

Martha Delgado Cruz es Nutrióloga Clínica egresada de la UAM Xochimilco. delgadomartha@yahoo.com.mx 5574 7935

BIBLIOGRAFIA

  1. 1.      Casanueva E. Nutrición de la mujer adulta. En: Nutriología Médica. Ed. Panamericana. México. 2001. Pp 121-150.
  2. 2.      Mathai, K. Nutrición en la adultez. En: Nutrición y Dietoterapia de, Krause. McGrawHill. México 2003. Pp 296-312.
  3. 3.      Escott-Stump S. Edad Adulta. En: Nutrición, Diagnóstico y Tratamiento. McGrawhill. México 2006. Pp 29-34.
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